sábado, 25 de marzo de 2017

NUESTRA MADRUGÁ


Tras disfrutar de la bellísima entrada del paso de Palio de la Madre de la Merced, anduve hasta las sillas de la Avenida y allí tome un café para ir entrando un poco en la rutina de la madrugá, se anunciaba desde los medios que sería una noche fría, por lo que alguna vez más tomaríamos algo calentito. Aun la temperatura era normal, no apreciaba aun ese frio que comenzaría en breve a caer sobre la ciudad más bella del mundo. El Giraldillo lucia sus mejores ganas para la noche más hermosa que se vive en esta ciudad llena de fe y de devoción.


La Avenida se iba poblando poco a poco de personas aunque era evidente que no estaríamos completos, pero al menos hasta que pasa la Esperanza Macarena la afluencia a las sillas, al menos en la zona donde estoy,  después es cierto que muchos toman algo mientras pasa la hermandad del Calvario, una pena porque se pierden una joya de hermandad, cuando pasa la Esperanza de Triana parece que un nuevo tumulto de personas vuelven a ocupar las sillas, incluso algunos aguantan hasta ver pasar al Señor de la Salud de los gitanos, sin embargo, solo ocupamos las primeras filas las que aguantamos  todo por ella, no saben lo que se pierden, quienes no esperan para ver la cara hermosa,  de Madre,  de la Virgen de las Angustias Coronada.

Foto: Eduardo Briones
Poco a poco el murmullo de la gente se iba apagando, tras acercarse la Cruz de Guía de los primitivos nazarenos de la Hermandad del Silencio. Ya con los cirios encendidos y apoyados sobre el cuadril. Nube de incienso tras el trío de viento, y sonaban las “Saetas del Silencio”. Allí apareció el Señor, con sus potencias, su corona de espinas, su túnica bordada en oro, sus faroles en plata y bajo sus pies, lirios morados, portando su cruz de carey como solo él la lleva, avanzaba con zancada larga, mientras que se hizo el silencio y sonó una saeta.





Pronto llego el paso de palio, esta maravilla de la orfebrería, que nos recuerda a los que estuvimos por Venecia alguna vez a la Catedral de San Marcos, con esos arcos en pan de oro, como tienes la crestería de este paso, como siempre en sus jarras ramos de azahar y sobre los respiraderos, a modo de friso, la misma flor,  que perfumaban una noche que acababa de comenzar, como aquel que dice… por delante paso en silencio, se escuchaban el rachear de sus costaleros, y el movimiento de sus varales. En los cirios que forman la candelería, el escudo de la hermandad pintado, en su pecherín, mantilla y con apena algunas joyas, sin puñal que muestre ese dolor que si muestran sus lagrimas, eterna la conversación con quien le acompaña… y que trasera de palio, con ese manto y alumbrándolo esos faroles tan característicos de este conjunto.




De nuevo un río de nazarenos de ruan negro inundaba la avenida de la Constitución, ya se intuía que algo grande se acercaba y como no podía ser de otra forma,  tras el cuerpo de acolito, y la pareja de bocinas, el paso dorado con el Señor del Gran Poder, que grande su nombre, es que suena grande solo pronunciarlo, Gran Poder, el que todo lo puede, el que cada sevillano y sevillana guardamos en un trocito de nuestro corazón y al que en cualquier momento lo necesitamos y le rezamos, ¿Quién no le ha rezado al Gran Poder alguna vez?...Impresionante siempre su besamanos, se me queda el corazón pequeñito, pero late muy deprisa cada vez que voy a verlo cada Sábado de Pasión cuando estamos metidos en las doce de la noche y aguardo esa cola en San Lorenzo para encontrarnos, quien no haya ido, que valla, y que me cuente si ese momento no es uno de los mas importante que ha vivido en esta vida…volviendo a la Avenida, el silencio, esta pasando el hijo de Dios delante de nosotros, con humildad, con misericordia, con un dolor contenido para que nosotros no nos preocupemos más de lo que debemos, portentosa su corona cernida sobre sus sienes, las potencias de divinidad, y esa túnica bordada la cual descubro, ya que la última vez que el Señor salió con túnica bordada por enfermedad no pude contemplarlo, que regalo para los sentidos,  el racheo de sus costalero s y la voz inconfundible de su capataz, nos envuelve en un sueño profundo del que no queremos despertar, una saeta suena mientras se nos va alejando camino de la Catedral.

Foto: J M Serrano
Delicada con una rosa entre las espinas, aparece la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso, en su eterna conversación con el discípulo más joven, San Juan, delicadeza en su rostro, en su llanto, en sus manos, y en su mirada. El palio de cajón, con andar abierto moviéndose airosamente sus bambalinas, claveles blancos en sus jarras, y blanco para su tocado sencillo, mostrando su puñal  en su lado izquierdo. Completamente en silencio, paso como un suspiro ante nosotros, quizás demasiado rápida para poder pararnos a contemplarla como se merece.

Foto: @info cofrade



Avanzaba la noche y llegaba los nazarenos de terciopelo morado que forman parte del cortejo del paso de misterio de la Sentencia, no hizo falta esperar mucho tiempo para comenzar a escuchar la trompetería y los tambores de la Centuria Macarena, sin dejar de tocar marcha avanzaba el barco del Señor al que le leen la sentencia siendo todos nosotros testigos de ello, con un andar más pausado que en otras ocasiones, deleito de costero a costero, repito desde mi percepción mas cortito, o lento, y abriendo el paso sin perder su peculiaridad en su andar. Al viento plumas blanca, con compás, el Señor con túnica granate en terciopelo y bordada en oro. Claveles rojos como friso sobre el canasto. Por la trasera un Poncio Pilatos, quiero pensar, que siendo consciente de lo que ha hecho, cabizbajo, mientras Claudia le pide clemencia para el reo. Precioso este paso de misterio. Miramos como se no marcha y parece que navega sobre olas blancas del cortejo de la Centuria, separadas por sus escuadrones. 

Casi media hora tuvimos que esperar para poderla ver aparecer el principio de la Avenida, una vez abandonando el Banco de España, con toda la candelería encendida, y con aplausos que nos hacia la espera más corta para tenerla ante nuestros ojos,  palmas, y una chicotá menos para verla. Suerte…eso tuvimos, al tenerla parada tan cerca prácticamente ante nosotros, un lujo. La pude contemplar durante esos minutos en su perfil, su manos, su pañuelo, su tocado blanco en mantilla, tres de sus mariquillas en el lado izquierdo dibujando como las tres puntas del filo del puñal que no lleva, una cruz pectoral en el centro del tocado recogida su lazo por el broche de oro con su nombre “Macarena”  y la medalla de la ciudad con los colores de la bandera nacional recogido con dos broches, en su derecha las otras dos mariquillas. Saya blanca bordada en oro, con fajín y bastantes joyas prendidas en las dos piezas. Las velas rizadas de flores entre la candelería y las más altas escoltándola.  Claveles blancos en sus jarras colocadas en forma de fanal, azahar entremezclado con fresias en las jarritas delanteras. Llama al martillo Antonio Santiago, y al cielo se levanta. Suenan los tambores y se comienza a entonar una de sus marchas que no logro identificar, todas las tulipas de los candelabros de cola encendidos,  e iluminándonos el manto, que este año lucía el de tisú verde bordado en oro, sin toca de sobremanto. Hacía mucho tiempo que no veíamos el paso de la Esperanza Macarena tan ordenadamente pasando ante nosotros, ha habido madrugadas que el paso andaba entremetida entre los ciriales, y ante ella una gran bulla de nazarenos, sin embargo este año, la parte que la antecede estaba libre, dejaba ver el paso completamente entero, y además se gustaban los costaleros que dieron una chicotá enorme, pasaron sobradamente la puerta del Sagrario con la misma marcha.




Dejando un hueco una vez pasando la banda que acompaña a la Esperanza, aparece la cruz de Guía del Calvario, de nuevo la avenida se tiñe de negro ruan, y murmullo que se hace silencio cuando suenan los golpes del llamador haciendo la llamada al paso del crucificado del Calvario su capataz. Nube de incienso, y sus cuatro hachones encendido con cera color tiniebla, lirios de muerte, y claveles rojos sangre en las dos jarras que escoltan la cruz donde esta crucificado. Sobre los respiraderos lirios sueltos entre los bellos faroles de plata que rodean el canasto. Un silencio cortante, se alía con el frio y la noche ya bien entrada. Apenas avanza unos metros el paso de público desde placentines hasta García de Vinuesa, de nuevo se arria el crucificado que deja una estampa preciosa teniendo de fondo la fachada de la Catedral. 


Foto: @IgnCaceres87




Apenas entra el paso del Crucificado en la Catedral, y ya vemos acercarse el segundo de los palios de cajón de la jornada, bellísimo en terciopelo burdeos bordado en oro y en conjunto con su manto negro también bordado en oro, La Virgen con tocado blanco, y como exorno exclusivamente el puñal dorado,  candeleria numerosa y alta encendida por completo, claveles blancos exornan el paso de palio de la Virgen de la Presentación, y para observar los respiraderos bordados, y la delantera que es una maravilla con un moldurón de orfebrería que centra esta parte delantera. Como una exhalación pasa ante nuestros ojos, se escucha el rachear de los pies de sus costaleros y de fondo, la música que acompaña a la Esperanza que avanza por la Cuesta del Bacalao, tal es el silencio, que se escucha perfectamente en la lejanía.






De nuevo las capas vuelven a formar parte de la avenida, de nuevo terciopelo morado para los nazarenos que traen aires trianeros para la Madrugá, el frio se siente y ya comienza a calar poco a poco, para prepararnos el cuerpo para el amanecer, en el cruce de García Vinuesa grupo de costales blancos nos indica que habrá un relevo, donde se saldrán los que vienen y estos les sustituirán. La trompetería suena con fuerza y el paso de misterio del Señor de las Tres Caídas aparece ya por el Banco de España. Suena “Alma de Triana” cuando se nos va acercando, vemos al centurión que manda al Señor a levantarse, el Señor con potencias doradas, su corona de espinas, y su cruz hundida en su hombro, con túnica burdeos bordada en oro. Bellísimo este paso de misterio que esta llenos de querubines por todo el canasto, el exorno floral en tonos  morados y rojos, rosas, lirios y otras flores que no distingo entre tanta harmonía. Embobados estábamos cuando los últimos pasos de la marcha los hace ante nosotros, cuatro pasos hacia atrás, y de nuevo esos cuatro hacia delante dejando caer la parte delantera sobre la trasera, palmas, oles, palmas y más palmas, suenan en la avenida, que de nuevo parece que se ha llenado de personas. El paso de misterio se para unos metros después de pasarnos, pero poco tiempo, en breve se levanta y suena de nuevo otra marcha “Abrazado a Triana”, comienza suavemente a andar, cambio el paso y mecida, dos pasos y mecida, de nuevo comienza a andar, y cuatro pasos hacia atrás y de nuevo los otros cuatro hacia adelante dejando caer el peso a la trasera, justo llega hasta el cruce de García Vinuesa, donde se baja haciendo el caballo o el cerrucho, se aplaude y se hace el relevo de sus costaleros. Tras la levanta suena una de mis marchas favoritas “Bulería en San Román”.


Foto: @genovacafebar
Foto: @SJ_Evangelista

Mientras que avanzan los tramos interminables de capas blancas y antifaces de terciopelo verde, de la Esperanza, tomamos algo caliente para ir despidiendo la noche y dado los buenos días al amanecer, en un abrir y cerrar de ojos aparece radiante el paso de Palio de la Esperanza de Triana, ya metido el paso en la Avenida, suenan sones del Cerro, suena “Coronación”, y con el compás abierto se va acercando, la candeleria encendida por completo, como siempre y sin perder su identidad flores en abundancia, en esta ocasión en tonos rosas y blanco, las flores la componen astilbe, jacinto, rosa Geraldine y faith, limonium, orquideas dendrobium y paniculata, y no es que yo sea una entendida, sino que ya es un clásico de cada Madrugá y en casi todos los medios se anuncian, sus velas rizadas bailan con el vaivén de sus bambalinas que suenan a gloria al chocar con el varal, tímidos aplausos se escuchan, cuando adelanta el paso en el cambio de la marcha, y sobre la cervecería lluvia de pétalos donde los costaleros la mecen, y parece que vuelve a coger el compás con el paso abierto. La Virgen luce el tocado diría que en blanco, con algún dibujo en brocado plateado, con las tablillas dispuestas para poner encima el conocido como “refregaó” en una mantilla en tono dorado viejo, justo en el hueco, entre el corte de tela, se le coloca el puñal con esmeraldas, y en el centro del pecherín, en la parte dorada, el ancla de la Esperanza, a modo de broche las flores se recogen en el lado derecho en la parte alta del tocado. Saya blanca bordada en oro y fajín militar rojo, donde se le prende varias joyas. Este año la Virgen de la Esperanza luce toca en hilo de oro sobre el manto conocido como el de los Dragones.  La verdad es que es de las pocas veces que he visto pasar a la Esperanza de Triana tan rápido, tanto es así, que la marcha comienza a sonar en cuanto entra por la Avenida y pasa el cruce de paso y aun sigue sonando.



Foto: @LosGitanosSM









Y por fin llegan los míos, aun me quedan algunos 
años sin poder retomar mi Estación de Penitencia, pero todo llegará, aunque lo hecho muchísimo de menos. La Cruz que me Guía en mi caminar, ya la mañana avanzada llega el Señor de la Salud, a buen ritmo, se asoman los evangelistas que van en la delantera bajo esos faroles característicos de su paso  y sin que se pare de sonar la música, suena “Cristo de los Gitanos” por la Banda de la Hermandad, que cada vez toca mejor, el señor llega como llega siempre, con el compás de su túnica, su mirada baja, su piel morena, su corona de espinas y sus potencias de oro, de divinidad, divinidad al andar, divinidad de salud por los que velamos a este gitano de la cava siempre, y siempre lo tenemos presente. Cargado con su cruz, con su peso ya soportable por los dos querubines que le ayudan desde atrás, si dos, un payo y otro gitano, o como quieran, uno de piel blanca y otro de piel de bronce como el Señor de la Salud, rosas rojas lleva a modo de monte tupido, aterciopeladas para que no se haga daño en los pie. Como un suspiro pasa ante mis ojos mojados en lágrimas y sin poder contener eso que tiene, no es fácil aguantarle la mirada al que todo lo puede, párate, míralo, busca su mirada, y detente, entonces todo desaparece, los sonidos, los olores, todo, y solo sientes el latido de tu corazón que late fuerte y más fuerte, incontrolablemente fuerte… Una tarde acércate donde esta todo el año, y hazlo, entonces, solo entonces, la próxima vez que veas a alguien con lagrimas en los ojos ante él, entenderás que siente en ese momento. 



Y como terminar la Madrugá, ya bien metidos en la mañana del Viernes Santo, con ella, hay Madre Mía, si grande es lo que se marcha, mayor es lo que viene, como se dice por ahí, “ella es la que me puede”, no lo puedo decir mejor, pero es así, mi Madre en la tierra se llama Loli, mi madre del Cielo se llama Angustias. En la Avenida apenas somos dos filas de personas las que seguimos permaneciendo allí. Como no puedo aguantarme más, voy en busca de ella hasta la esquina de la avenida con el Banco de España, suena su marcha para palio, “bulerías es la saeta que te cantan tu gitanos…”…con elegancia en su andar, como ha heredado su hijo Gallardo de su padre, que siempre para mi será el capataz de capataces, avanza moviendo sus bambalinas de sedas de colores como sus flores en sus jarras, que maravilla, el conjunto, que maravilla de paso de palio, que respiraderos, que hermosura para la Reina de nuestros corazones. Y que puedo decir de ella, y más si cabe, desde que la delicadeza de las manos de Antonio Bejarano la viste, parece una moda o tontería, fijarse en eso, pero es fundamental que una imagen no pierda su impronta, y su belleza, sin grandes experimentos, ahí está la prueba, con la Virgen de las Tristezas, o con ella misma, con nuestra Virgen de las Angustias Coronada. Bajo su corona de Reina, la mantilla blanca, como antaño, y su manto, el manto azul pavo que es mi debilidad, blanca también la mantilla para el tocado, blanco pureza, con su puñal de oro y algunas joyas que resaltan por su brillo condicionado por la belleza de su rostro. El fajín en tonos  malvas, rosas, dorado, celeste, lo mismo que las sedas que ondean en sus bambalinas y los mismos tonos que lleva en sus flores, colocadas por Floristería Suroeste, compuesto por ranumculus, fresia, hortensia, bouvardia, hypericum, brunia, rosas, asparagus, hojas de camelia en plata, uvas y espigas. El compás abierto que se le impuso al paso de la Virgen de las Angustias,  ya nos hacía pensar que había algún retraso, pasaba ante nosotros pasadas las nueve y diez de la mañana y tenía que abandonar la catedral antes de las nueve y media.  



Se podría decir que aquí termina una de las jornadas, pero en realidad sigue siendo Viernes Santo y esto no para, apenas unas horas para descansar y ponernos de nuevo en marcha para aprovechar los últimos días que nos quedan hasta que entre la última. Eso sí como no podía ser de otra forma, cuando caigo en la cama, me huele a canela y clavo, en mi mente resuena siempre la misma marcha, “Reina de San Román” y caigo en un profundo sueño cuando recuerdo la dulzura de la Virgen de las Angustias… 





sábado, 11 de marzo de 2017

PRIMER LUNES DE CUARESMA: VÍA CRUCIS CON EL SEÑOR DE LA ORACIÓN EN EL HUERTO (HDAD. MONTESIÓN)

Cartel del Vía Crucis con el Señor de la Oración en el Huerto realizado por Jonathan Sánchez Aguilera

Como era de esperar llego por fin el primer lunes de Cuaresma, desde la Calle Feria se esperaba con entusiasmo y nervios que la cruz de guía de la Hermandad de Montesión apareciese bajo el dintel. No se tuvo que esperar demasiado ya que varios minutos antes de la hora prevista se abrían las puertas, desde fuera, ya se podía ver las andas de la Virgen del Rosario, la que utiliza para realizar su Rosario de la Aurora cada año, aunque algo enriquecida, ya que se le han añadido remates en plata del antiguo paso de palio de la Dolorosa, y se estrenan doce medallones representándose momentos de la Pasión, realizados por Orfebrería Andaluza. En esta ocasión se habían dispuesto los candelabros dorados de su paso de misterio, como curiosidad los codales lucían cera morada de 33 centímetros, y se había improvisado un pequeño monte donde situar al Señor entre un exorno floral exquisito de Liliums morados y rosas rojas junto con flores de cera. El Señor arrodillado, lucia la túnica restaurada y enriquecida por Juan Ramón Paletearos y potencias de oro repujadas en el taller de los Hermanos Delgado. En una tarde en la que no se esperaban lluvias, hizo su recorrido de ida hacia la Santa Iglesia Catedral, siempre acompañado de fieles y devotos, con paradas importantes como la visita a Santa Ángela de la Cruz.


Pasado algunos minutos de las ocho de la tarde entraba el cortejo en la Catedral, repliques de campana, y dio comienzo el rezo del Vía Crucis, en el siguiente orden se fueron leyendo las catorce estaciones del mismo y presidieron las siguientes cruces de guía:

1ª.-   Hermandad de Pasión y Muerte. Cruz de Guía de Ntro. Padre Jesús de Nazaret.
2ª.-   Hermandad de la Misión. Cruz de Guía de la Hermandad de San José Obrero.
3ª.-   Hermandad de la Sagrada Cena. Cruz de Guía de la Hermandad de la Hiniesta.
4ª.-   Hermandad de la Redención. Cruz de Guía de la Hermandad de la Estrella.
5ª.-   Hermandad de San Esteban. Cruz de Guía de la Hermandad de Santa Genoveva.
6ª.-   Hermandad del Carmen Doloroso. Cruz de Guía de la Hermandad de las Aguas.
7ª.-   Hermandad de la Exaltación. Cruz de Guía de la Hermandad de San Benito.
8ª.-   Hermandad del Silencio. Cruz de Guía de la Hermandad de Santa Cruz.
9ª.-   Hermandad de la Esperanza Macarena. Cruz de Guía de la Hermandad de la Lanzada.
10ª.- Hermandad de la Soledad de San Buenaventura. Cruz de Guía de la Hdad. de los Panaderos.
11ª.- Hermandad del Cachorro. Cruz de Guía de la Hermandad de Pasión.
12ª.- Hermandad del Santo Entierro. Cruz de Guía de la Hermandad del Gran Poder.
13ª.- Hermandad de la Soledad de San Lorenzo. Cruz de Guía de la Hermandad de la O.
14ª.- Hermandad de Montesión. Cruz de Guía de la Hermandad del Sol.

Una vez culminado el acto con las palabras del Arzobispo de Sevilla D. Juan José Asenjo, el cortejo comenzó el recorrido de vuelta, pasando ante las puertas laterales de la Parroquia de San Andrés, visitando la Parroquia de San Martín y llegando a las puertas de la Capilla del Rosario donde su Madre, lo esperaba.



Desde esta humilde pagina, dar la enhorabuena a la Hermandad de Montesión, por el trabajo y la organización, y a sus hermanos, unos quinientos en el cortejo, por su saber estar.











He leído y escuchado que durante el rezo del Vía Crucis en el interior de la Catedral había mucha menos gente de la esperada, y que la vuelta estaba un poco desangelada aún haciendo un tiempo primaveral, pero no debemos de hablar por hablar ni justificar siempre lo mismo….celebrar el Vía Crucis un día laboral, a las horas que se celebra, que no podrían ser otras, quita a gente de la calle, pero no porque no quieran participar en el Vía Crucis, ni porque sea una imagen u otra, simplemente porque los que tienen niños a la hora en que se celebra el rezo, tienen que estar mas pensando en dormir que en otra cosa, porque no todos los sevillanos tenemos la suerte de vivir en el centro, ni tan siquiera en barrios cercanos, porque el que trabaja en el centro le pilla de paso, pero los cofrades que trabajan en otras zonas de la ciudad y teniendo los horarios que hoy se tienen es meramente imposible poder participar de un Vía Crucis preparado para unos pocos. En varias tertulias he escuchado que para los sevillanos no es importante el acto en si del vía crucis y no estoy deacuerdo.
No seré yo, quien pueda dar una posible solución a que el problema sea el día en cuestión, o si es el formato, como he escuchado comentar en algunas tertulias, pero esta claro que algún problema existe y debe de dársele una solución antes de que tengamos encima una nueva Cuaresma, eso claro está, se es que el Consejo General del Hermandades tiene valentía de atajar algunos temas candentes de nuestra Semana Santa y solucionarlos. 

martes, 28 de febrero de 2017

JUEVES SANTO QUE BRILLA MAS QUE EL SOL



Comienza sin duda las jornadas mas largas para nuestra Semana Santa, aquí al menos en Sevilla, sabemos lo que es despertarnos tarde, desayunar fuerte y salir sobre las cuatro o cinco de la tarde porque en muchos casos volvemos a casa para ducharnos y volver a salir, eso ahora con familia, porque antes sin niños, dejábamos a Pasión o Montesión para buscar la Macarena o Los Gitanos y dejábamos algunas de estas para marcharnos a Triana a comenzar y ver al Cachorro y la O…en fin la jornada mas larga sin duda…


Sobre las cuatro y media de la tarde ya estábamos en primera fila para ver la Cofradía de las Cigarreras salir del Puente de San Telmo y afrentarse por el Paseo Colón. Buscábamos sombras como podíamos porque hacia un sol de justicia, de los que nos gustan, pronto llegaba el paso de misterio del Señor de la Columna y Azotes, con un friso de lirios morados que resaltaban sobre el dorado, armonía entre las figuras secundarias y sus vestiduras, e impactada, como cada vez que lo veo con la mirada y las manos del Señor, el cual pudimos contemplar muy bien, por la lentitud de su revirá. 




Pronto llegaba ELLA, una de mis debilidades, no lo puedo remediar, la Virgen de la Victoria, aún con la candelería sin encender, en sus jarras ramos cónicos de claveles blancos, ese palio que la cobija de cajón, señorial y elegante, con la reciente restauración de los varales por Orfebrería Triana, para la Dolorosa Cigarreras, un lujo para los sentidos.








Sobre las cinco y media llegaba la Cruz de Guía de la Exaltación a la Calle Orfila, una representación de los Panaderos esperaba al paso de Cristo, tambores de la Banda del Sol y la parada pertinente ante la cofradía del Miércoles Santo, también iba exornado con frondoso friso de lirios morados, el paso de misterio siempre andando de frente, majestruoso el paso, cuando giraba para Lasso de la Vega el sol le daba de cara al Crucificado. Increíble y maravillada, de cómo esta Hermandad ha venido trabajando fuera de su sede renovando poco a poco su maravilloso patrimonio y su saber estar, todo un ejemplo, esperemos que para la próxima Semana Santa pueda volver a residir en su Parroquia de Santa Catalina. 
Foto: Ignacio Cácerez





Tras levantarse y hacer la parada de confraternidad con la Cofradía de los Panaderos, suena “Procesión de Semana Santa en Sevilla”, avanza con paso abierto, en las jarras orquídeas blancas, y rosas en tono vainilla, que bonita trasera de palio, así vemos revirar para Javier Lasso de la Vega, con la parte mas lenta de la marcha y antes de romper.








Foto: Josema Arreciado



Nos marchamos a la Calle del Emperador Trajano, para esperar el paso de la cofradía de Montesión, con un monte tupido de claveles rojo, lirios a los pies del Ángel, y el Señor con túnica blanca y mantolín burdeos bordado en oro, el paso venia a los sones del Himno de San Antonio, este año estrenaba maniguetas, paso terminando esta marcha y con el movimiento de su Olivo, un poco mas hacia delante paro el paso, y tras levantarse comenzó una nueva marcha y el paso comenzó andar de costero a costero, hasta arrancar en varios pasos seguidos, ya debían de verlo la gente que lo esperaba en el Duque. 






Foto: Pablo Lastrucci

La Novia de Sevilla, como es conocida por algunos en Sevilla, la Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos llegó con toda su candelería encendida, con flores blancas, parecen puntas de gladiolo, en sus jarras y su andar peculiar, siempre con cintura, para mover esas bellísimas bambalinas. La Dolorosa ha sido restaurada por Pedro Manzano, realizándole tareas de limpieza en su policromía.





Por la calle Francos aparece la Cruz de Guía de Los Negros, y sus blancos nazarenos, música de capilla se escucha por la estrechez de la calle, justo entrando por la conocida Cuesta del Bacalao, nube de incienso y aparece el paso del Cristo de la Fundación, con los faroles encendidos, y el monte de rosas rojas aterciopeladas con una tonalidad oscura, entre medio algún tipo de flor u hojas como deshiladas, y pegado al canasto espinas, hermoso y elegante los cuatro ramos de bouquet de las esquinas sobre los respiraderos, impresionante el Crucificado, el cielo cada vez se va volviendo mas oscuro, esta atardeciendo, tras una parada, vuelve a reanudar su marcha, y detrás sus penitentes con cruces. 



Exorno Floral de la Virgen de los Ángeles





El paso de Palio apareció cuadrado en la estrechez de la calle, con andar de frente y con el compás abierto, a los sones de los tambores paso ante nuestros ojos, una pena no poderla disfrutar de ella un poco mas, eso si, que elegancia de paso de palio, que armonía entre lo plateado y lo dorado, entres sus jarras, sus candelabros, sus flores, hasta de algodones, las había…hermosura de manto con bordados y marfiles, hojas de palmas y esos ángeles que guardan a su Virgen, a la de los Ángeles.
Foto: Vanessa Gómez
Foto: Rocío Ruz





Por la Avenida, llega el paso de misterio del Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María, en silencio entra por la Puerta de San Miguel de la Catedral Hispalense, silencio, nube de incienso, y el vaiven del Señor cogido por las sabanas blancas bajo la atenta mirada de la Virgen, manda el capataz la izquierda para comenzar a revirar, una vez centrado, se arría el paso para bajar la cruz, tres golpes de llamador y se levanta a pulso. Comienza de nuevo a caminar, poco a poco para  hacer su entrada en la Catedral, que decir de este misterio, precioso el paso, sus faroles bajos para iluminar una escena que nos trae recuerdos del ayer, impresiona el Señor con su movimiento tan real, que embriaga el silencio y el saber estar de esta cofradía en la calle.





Foto: ABC
Otro lujo del Jueves Santo, el paso de la hermandad del Valle por el anden del Ayuntamiento de vuelta. Ya se aprecia los que se van a casa, quizás para salir por la mañana al encuentro de algunas de las Hermandades de capas de la Madrugá, y los que entran preparados para ver algunas de las Hermandades de este Jueves, y continuar toda la noche. En la Plaza pronto llega la Cruz de Guía, miramos el reloj para poder irnos a la entrada de Pasión, pronto aparece el primero de los pasos, compás abierto, música de capilla para el paso conocido como el de los espejitos, el Misterio del Cristo de la Coronación de Espinas, el Señor 
coronado de espinas y con potencias doradas, la clámide en burdeos con pequeños bordados, en forma de lunares, rosas rojas aterciopeladas en ramos formando parte del perfil del canasto. Fijarse en el detalle de los cirios que portan los ciriales, con la cruz de espina cruzada por una vara. En menos de diez minutos aparece el segundo de los pasos, el Señor con la Cruz al Hombro, junto a las Marías, ternura en su mirada, y con ganas de agarrarle su mano para continuar, cruje la madera, y el silencio y el frío, se hace notar pasada las once de la noche. Cuando aun podemos verlo en la lejanía con su andar contundente, llega los sones de Virgen del Valle, y su paso de Palio totalmente encendido, con sus jarras de claveles color rosa,  de forma cónica e incluso en algunas de sus jarras bicónicas. El paso de Palio, que paso de palio, que bordados, que faroles, que bello marco para la Virgen de los ojos verdes, que delicado su llanto, que contenido, y que hermosura de noche.



Cruzamos el paso de las sillas de la Plaza de San Francisco, y llegamos hasta la plaza del Salvador, mucha suerte tuvimos porque nos colocamos en la Calle Villegas, y como cerraron el paso, pudimos acompañar tanto al Nazareno de Pasión como a la Virgen de la Merced hasta la propia puerta, se podía caminar perfectamente. Ya metidos bien en la noche, apareció el Señor de Pasión, que decir del Señor que habita también en mi casa, en sus filas va parte de mi corazón, de promesa perpetua. Como puede ser que tanta dulzura de su rostro, sea su muestra de dolor ante la irracionalidad de los que lo condenaron. La plaza a oscuras, se oía el racheo de sus costaleros, los golpes del llamador, y las cortas ordenes de su capataz, en su altar de plata andante, el Señor, con tunica lisa, hombro hundido por el peso de la Cruz y mirada baja, bajo sus pies, claveles rojos como alfombra, comienza a andar y el vaiven de su túnica nos adormece en el sueño de la noche. Lo seguimos entre rezos internos, por la salud, de nosotros, de los nuestros, de todos. Se escucha poco a poco como sube la rampa y como avanza hasta estar por completo dentro.

Volvimos a la confluencia de Villegas con Francos, para ver la llegada de la Virgen de la Merced, que este año conmemora el 50 Aniversario de su hechura, aun me resuena en los oídos la posibilidad de que la Virgen de la Victoria, pudiese ocupar el lugar de la Merced. También como novedad este año se reestrenaba los bordados de los faldones, que han sido restaurados y pasados a nuevo terciopelo. Por la esquina aparecía el paso de Palio ya con la candelería baja, completamente un ascuas de luz, aun por Villegas había luz, pero al adentrarse hacia la plaza, solo brillaba con luz propia el palio, sonaba una de mis marchas favoritas “Margot”, aun puedo cerrar los ojos y verlo, nube de incienso ante ella, andar pausado de sus costaleros, y mecidas suaves, hasta que comenzó a girar para cuadrarse ante la rampa, aun duraba la chicotá y comenzaba a subir la misma, y los últimos acordes de la marcha sonaba cuando aun podíamos contemplar la trasera de este bello paso de palio bajo el dintel